Y al final fue todo un simple susto. No voy a ser papi ni nada por el estilo.
Tengo un exámen mañana y un dilema. Podría estudiar, de manera que mañana me supiese el temario a la perfección; o podría, por otro lado, leerme El Pais, que espera en la mesa del salón a ser devorado por alguien. Estudiar me hará obtener buenas notas; pero leer el periódico me hará estar más informado de lo que está sucediendo a mi alrededor. Egipto en la calle, quemando edificios y siendo tiroteados y sobrevolados por kazas y nosotros aquí desgarrándonos las vestiduras por la nueva Ley de Economía Sostenible, o la Ley Sinde, como se le ha bautizado popularm
ente. Que sí, que es un follón y que va a trastocar la Red y va a poner la libertad de ésta misma en duda por la facilidad del cierre de webs; pero hostias, hay cosas peores como estamos viendo en el norte de África. En unas semanas veremos como se desarrollan los Goya, que finalmente podrán ser presididos por su presidente (curioso, ¿eh?). Alex, según su twitter no tiene intención alguna en manchar la Gala con la polémica y problemática acerca de la nueva Ley pero, en mi opinión, sí debería hacerlo. Está bien que sea la noche del cine español y que todo el protagonismo tenga que llevárselo éste; pero es que la Ley Sinde es también cine español. Más que cine en sí es futuro del cine, de la profesión y de muchas otras cosas en relación a la industria cinematográfica como es la propia distribución de las películas y su espacio en la Red. Por ello, espero que Álex en su discurso como anfitrión, comente, mencione o hable sobre el tema, sobre las presiones que ha tenido por parte de Cultura y sobre su propia visión del panorama y del futuro del Cine, sus nuevas formas de llegar al espectador y el renovado papel que ha de tomar en Internet.
Y bueno, aún sabiendo que me dirijo a la nada, he de dejar esto. Ya me pasaré por aquí en unos días!